martes, 23 de septiembre de 2008

OTRA DE LAS MUCHAS BRAVADAS DEL PATRIARCADO ROJO DE RUSIA QUE SE ATREVE A HACER CONTRA EL MUNDO CRISTIANO ORTODOXO PARA ENGRANDECERSE A SÍ MISMO

Mayo de 2006.
Se recomienda al lector que consulte los sitios web siguientes:
www.dioceseinfo.org y www.sourozh.org
El mes de mayo, el mes de la Resurrección de Cristo, el mes de Santa María y de las flores, se ha convertido en el mes de unos sucesos trágicos y muy tristes para la Ortodoxia de Gran Bretaña. El Patriarca de Moscú, la Roma tercera, ha embestido con toda la fuerza canónica aparencial a uno de sus obispos en Londres. Monseñor Basilio de Serguievo ha sido retirado por un decreto, de breve líneas, sin más y ha nombrado a su Arzobispo de Corsún, residente en Paris, Francia, como administrador de la Diócesis de Sourozh.
El caso es que Monseñor Basilio tampoco era obispo de Sourozh sino solamente administrador de la Diócesis. En realidad la diócesis ha sido mantenida en el estado de "Vacante" desde el fallecimiento, el 4 de agosto de 2003, de su jerarca, el famoso Metropolitano Anthony (Bloom) de Sourozh. Este jerarca durante su vida había conseguido, del Patriarca de Moscú, que elevase a la dignidad episcopal a su hijo espiritual y colaborador de muchos años, el sacerdote viudo Basilio Osborne, que había sido párroco de la parroquia rusa patriarcal de Oxford.
El obispo Basilio de Serguievo nació de padres americanos en Alejandría, Egipto, en 1938, pero desde los tres años vivió en los Estados Unidos de América. Fue introducido a la Ortodoxia Rusa, en 1957, por su Catedrático de Lenguas Clásicas, P. Michael Gelsinger, en la Universidad de Búffalo, New York, quien era también parroco de una iglesia rusa de lengua inglesa en Búffalo. En 1962 se casó y posteriormente tuvieron tres hijos que nacieron en el Reino Unido ya que en 1966 se había registrado para hacer un doctorado en Clásicas con el Profesor Constantino Trypanis, catedrático de Estudios Bizantinos y Griego Moderno de la Universidad de Oxford. En 1969 fue ordenado al diaconado y en 1973 de sacerdote por el Metropolitano del patriarcado ruso, Anthony Bloom de Sourozh, quién confió la parroquia rusa de Oxford al joven Padre Basilio. Después del fallecimiento de su esposa, Raquel, en 1991, El Metropolitano le proclamó durante una Asamblea de la Diócesis como obispo auxiliar y los sacerdotes primero y toda la Asamblea después aclamaron "Axios". esto es, "Digno de serlo", y, por fin, después de obtener la aprobación del Patriarca de Moscú, fue consagrado obispo en 1993.
Los jerarcas de Moscú no se sentían complacidos con la administración de la diócesis de Sourozh por el Metropolitano Anthony. Este desde 1974 había ido desarrollando un sistema administrativo basado en una constitución escrita, los Estatutos de Sourozh. El Metropolitano siempre insistió que se inspiraban en el Concilio de la Iglesia Rusa de 1917-18. Sin embargo muy fundamentados en la legislación del Reino Unido donde la diócesis de Sourozh se constituía como una Caridad, dentro de la protección de "Charities Comission" y, por lo tanto, la autoridad suprema de la administración descansa en la Asamblea Diocesana. Esta Asamblea se forma con el clero de la diócesis y los representantes seglares, por elección personal de los seglares de cada parroquia. Al mismo tiempo, cada parroquia posee una constitución semejante. De aquí que el obispo titular de la diócesis tenga que ser elegido por la diócesis, así como los demás puestos administrativos, como, también, los miembros de la comisión de "trustees" protegidos por la "Charity Commission" del Reino Unido, todos deben ser elegidos por la Asamblea de la Diócesis. De aquí se sigue que el Patriarca de Moscú y su Sínodo solo tienen autoridad en la diócesis de Sourozh en tanto y cuanto la Asamblea se lo dé. Esto no podía complacer a los jerarcas moscovitas. El Patriarcado nunca ha aprobado estos Estatutos a pesar de las insistencias frecuentes del Metropolita Anthony.
Por lo tanto, a la muerte del Metropolitano Anthony de Sourozh, el 4 de agosto de 2003:
(www.orthodox-christian-comment.co.uk/homage_to_orthodoxoutlook_&_in_memoriananthonyofsourozh.htm)
Monseñor Obando es cismático
—P. Ernesto Cardenal—
Estas palabras con las que estoy titulando este artículo con frecuencia se me vienen a la mente cuando leo en los periódicos frases como: “El jefe de la Iglesia de Nicaragua”... “El pastor de la Iglesia nicaragüense”... “La cabeza de la Iglesia de Nicaragua”. ¿Cuál es la Iglesia de Nicaragua? La Iglesia de Nicaragua está dividida en obispados, y cada obispo depende directamente de Roma, y no son obispos que dependen del arzobispo de Managua, ni de ninguna “Cabeza” de la Iglesia de aquí.
Iglesias nacionales son las Iglesias cismáticas, como la “Iglesia Griega”, la “Iglesia Rusa”. Pero no es así el catolicismo. ¿Cuál es el jefe del catolicismo de los Estados Unidos? No hay ninguno. ¿Cuál es el jefe de la Iglesia Católica mexicana? Ninguno. ¿Cuál es el jefe de la Iglesia de Francia? ¿Cuál es el jefe de la Iglesia de España? ¿De Argentina? No existe ningún jefe de la Iglesia local. Sólo en Nicaragua.
El ser cardenal es un título honorífico. Eso a ningún obispo lo pone por encima de los demás obispos, y lo hace jefe de los demás. Hay muchos países donde no hay cardenal. Y también hay países en los que hay varios cardenales, pero ninguno está por encima de los demás, y ninguno es cabeza de la Iglesia nacional. Arzobispo es simplemente un título que se da a los obispos de las ciudades más grandes. Y un arzobispo no tiene más poderes que un obispo. Hay países que tienen muchas ciudades grandes, y en ellos pueden haber varios arzobispos, pero ellos no mandan a los obispos.
Ultimamente los obispos se han colegiado en Conferencias Episcopales, que son las agrupaciones gremiales de los obispos, para tratar precisamente cosas de carácter gremial, pero en ellas ningún obispo manda a los demás obispos. El presidente de la Conferencia Episcopal no tiene que ser necesariamente el arzobispo, y es un cargo rotativo.
Los católicos en el catecismo hemos aprendido que pertenecemos a una Iglesia católica, apostólica y romana. Católica quiere decir que somos de una Iglesia Universal (no hay Iglesia francesa, japonesa ni nicaragüense). Apostólica quiere decir que la Iglesia está compuesta de obispos; cada uno ejerce todo el poder en su diócesis como sucesor de uno de los Apóstoles. Romana quiere decir que cada obispo depende únicamente del Papa de Roma (y no que exista una iglesia nicaragüense en la que todos, independientemente de qué diócesis uno sea, dependamos de Monseñor Obando).
De ser así esta es una Iglesia cismática, en la que los obispos no dependen directamente de Roma, sino del líder de una Iglesia nacional.
Considero que los demás obispos de Nicaragua son culpables por esta situación anómala de nuestra Iglesia, permitiendo que a uno de ellos se le está llamando en los medios: “Cabeza de la Iglesia”, “Pastor de la Iglesia”, “Líder de la Iglesia”, “Jefe de la Iglesia”. Pareciera que no protestan por impotencia, o por cobardía, o por servilismo, o por ambición de poder, esperando alguna vez heredar ese título. En cuanto al actual Pontífice, no sé si él también sería culpable; podría ser que no, porque desde antes de la elección de este Papa, recuerdo yo que Monseñor Obando venía manipulando a los medios haciéndoles creer lo que ellos dócilmente repiten (seguramente sin mala intención, únicamente por ignorancia).
De todos modos, el actual arzobispo ha tenido obligadamente que presentar su renuncia por cumplimiento de una determinada edad. Por ahora le han negado la renuncia, pero tarde o temprano tendrá que ser sustituido por otro, le acepten la renuncia o no, ya que todos estamos sujetos a las mismas leyes biológicas. Espero que aquel que lo va a sustituir no se trate de presentar como jefe de la Iglesia de Nicaragua, ni los demás obispos se lo permitan, ni lo permitamos los fieles, ni los medios de comunicación caigan otra vez en el mismo error.
Las Iglesias Catolicas Romanas y Uniatas
Las Iglesias Católicas Romanas y Uniatas son iglesias que se mantienen en contacto con Roma y reconocen la primacía y autoridad espiritual del Papa (que, en su carácter de obispo de Roma, retiene el antiguo patriarcado de Occidente). En cuestiones de liturgia, las iglesias orientales en contacto con Roma conservan sus propias lenguas y tradiciones.
Sean cuales fueren las relaciones entre Roma y Constantinopla, hasta la creación del Patriarcado Latino de Jerusalem durante el reino cruzado (1099-1291) no hubo intento de establecer en Tierra Santa una iglesia occidental independiente del patriarcado ortodoxo ya existente. El ministerio del patriarca latino fue restituido en 1847. Hasta entonces, la responsabilidad por la iglesia local recaía en la Orden Franciscana, que servía como custodio de los Santos Lugares latinos desde el siglo XIV.
Hoy en día el Patriarcado Latino de Jerusalem está dirigido por un obispo con título de patriarca, que es asistido por tres vicarios residentes en Nazaret, Ammán y Chipre. En el habla corriente, los católicos romanos son llamados "latinos", en lo que se refiere a su idioma litúrgico histórico. No obstante, a partir del Segundo Concilio Vaticano la liturgia católica romana se celebra generalmente en la lengua vernácula, con la excepción de algunos de los Santos Lugares como la Iglesia del Santo Sepulcro y la Iglesia de la Natividad, en las que las misas y otros servicios aún se celebran en latín.


Ucrania: El secreto de la alegría Studite hermanas Publicado por Información Informe sobre 16/9/2005, 8:41 am Publicado por Información Informe sobre 16/9/2005, 8:41 am Mensaje modificado por el administrador 16/9/2005, 9:05 am Mensaje modificado por el administrador 16/9/2005, 9:05 am El secreto de la alegría de las hermanas El secreto de la alegría de las hermanas Una visita en septiembre de 2005 en nombre de ACN a la Studite Hermanas en el monasterio de la protección de María en Lviv. Una visita en septiembre de 2005 en nombre de ACN a la Studite Hermanas en el monasterio de la protección de María en Lviv. En la calle Vitcheva cada piedra habla de el siglo 17. En la calle Vitcheva cada piedra habla de el siglo 17. Y una puerta se desvaneció con un fresco religioso nos permite vislumbrar la iglesia de Todos los Santos. Y una puerta se desvaneció con un fresco religioso nos permite vislumbrar la iglesia de Todos los Santos. Madre Methodia, sencillo y sonriente, ya está esperando por nosotros, junto con la hermana Iryna, que va a ser nuestro intérprete. Madre Methodia, sencillo y SONRIENTE, ya está esperando por nosotros, junto con la hermana Iryna, que va a ser nuestro intérprete. "Nuestra primera tarea era restaurar nuestros conventos después de los estragos del comunismo, de modo que podríamos vivir en ellos. Es difícil, pero nos sostenido por la oración", nos dice ella. "Nuestra primera tarea era restaurar nuestros conventos después de los estragos del Comunismo, de modo que podríamos vivir en ellos. Es difícil, pero nos sostenido por la oración", nos dice ella. Después de entonando un canto al Espíritu Santo para sus benefactores, esta joven hermana nos explica que antes, hasta la Segunda Guerra Mundial, este había sido un monasterio benedictino. El iconostasio es la labor de su hermana religiosa, Kateryna Chalyk. Inclinamos ante las reliquias de San Juan Crisóstomo, San Josafat y de un obispo mártir, beatificado por Pope John Paul II en 2001, llamado Mykola Charneckyj. Un puñado de tierra de la tumba de este obispo se dispersa en Padre Werenfried la propia tumba durante su entierro en Königstein.. El sagrado Sudario de Cristo, que siempre se muestra en las iglesias orientales, es bordado en hilo de oro. El Sagrado Sudario de Cristo, que siempre se muestra en las Iglesias orientales, es bordado en hilo de oro. Las hermanas pasaron dos años trabajando en ella. "Nos acaban de hacer una copia de la catedral patriarcal de la Resurrección en Kiev", la hermana Iryna nos dice con orgullo afecto. Un rincón del Paraíso, Madre Methodia ha hecho una excepción. Ella nos ha llevado más allá del recinto del convento, donde, en un ambiente tranquilo, siete células se han transformado en talleres, con el apoyo de ACN. Aquellos que han sido capaces de entrar en la hermana Iryna del taller no han querido salir de nuevo. Calma y listo, ella nos mostró el fruto de su oración - iconos hecho con una delicadeza y la riqueza que es totalmente clásica. Es como un rincón del Paraíso. Las hermanas estaban en el lugar de trabajo, y por debajo de sus manos y tapices bordados de trabajo, eclesiásticos aguja de la más alta precisión, está surgiendo. Los corredores se planta con adoquines desiguales y glistened, con un hermoso olor monástica. Dos de nosotros sólo tenía que ir vagando para encontrar la cocina ... Dos de nosotros sólo tenía que ir vagando para encontrar la cocina ... Y la hermana Cook Jefe habló con nosotros acerca de un jardín de infancia para niños huérfanos. Las hermanas tengan comida ... Las hermanas tengan comida ... y esta vez fueron capaces de tomar dulces de Alemania. Sin embargo, la hermana Georgina llegó a encontrarnos y junto con ella, después de una ligera demostración con un sonajero - por la mañana la llamada de atención para las hermanas y la señal para ellos a reunirse para el Oficio Divino - que se reintegró rápidamente en nuestro grupo de los visitantes " comedor-sala, donde un cuadro de bienvenida se fijó para nosotros. La sorpresa más hermosa de todos iba a ser capaz de admirar un gran icono de la" Yerovytska "Virgen de las flores - un eco de la (una en el?) greco-católica iglesia de Sergio y Baco en Roma, que fue tan admirado por el Patriarca Josyp Slipyj, y cuando el original se encuentra. Iryna Hermana ofrece cada un poco de una bolsita que contiene incienso envuelto en algunos de un tejido que se robaron en contacto con el relicario de San Juan Crisóstomo, quien fue famoso por su discurso de oro. Este es el principal convento de las hermanas de la protección de María, que viven de acuerdo a la Regla Studite, trajo aquí a partir de Athos a Ucrania en el siglo 11 por Theodosus, uno de los dos monjes que fundaron la Lauréat de Kiev. Hay 25 hermanas aquí, mientras que en el país en su conjunto suman un poco más de 50 años. Hay 25 hermanas aquí, mientras que en el país en su conjunto suman un poco más de 50 años. Metropolitana Andrey Szeptyckyj este convento fundado en 1924, en la aldea de Yaktoriv, y él sigue siendo el padre espiritual de estas monjas hasta el final de su vida. Su hermano Klementyi, Archimandrita de la Universidad, se ha comprometido a adaptar la norma a su comunidad. En 1939 ya que los números 75 y hermanas viven una existencia clandestina durante la guerra y la era comunista. En 1939 ya que los números 75 y hermanas viven una existencia clandestina durante la guerra y la era comunista. Superior a su madre, Josefa Viter, fue un prisionero de los gulags durante la década de 1950, al mismo tiempo que el obispo Mykola Charnetskyj. Más recientemente ACN ha contribuido a 12.000 euros el coste de la restauración del convento - pero este es un proyecto a largo plazo, por las antiguas murallas de sufrir el aumento de la humedad. Algunos talleres se han establecido, a un costo de 6000 Euros, a fin de que las hermanas pueden contribuir a su propio apoyo. Una subvención de 3150 euros también se ha dado por ACN por sus 21 años de edad y ancianos hermanas. Para ayudar a las hermanas Studiye póngase en contacto con la oficina de ACN en Sydney (02) 9679-1929. e-mail: info@aidtochurch.org o escribir a Ayuda a la Iglesia en Necesidad PO Box 6245 Blacktown DC NSW 2148. e-mail: info@aidtochurch.org o escribir una Ayuda a la Iglesia en Necesidad PO Box 6245 Blacktown DC NSW 2148. Web: www.aidtochurch.org Web: www.aidtochurch.org Foto: Hermanas preparación de comidas en el convento de cocina Foto: Hermanas preparación de comidas en el convento de cocina

sábado, 20 de septiembre de 2008


La unión de Brest Litovs’k (1596)


Del Comité jubilar del Sínodo de la Iglesia Católica Ucraniana, con motivo del 400 / 350 aniversario de la Unión de Brest y de Uzhorod, celebrado en Roma del 5 al 7 de julio de 1996
La metropolía de Kiev, a la cual pertenecían en aquel tiempo los ucranianos y los bielorrusos de hoy, con la Unión de Brest retornó al seno de la Iglesia Universal cuya cabeza es el sucesor del apóstol San Pedro, el Papa de Roma.
Después del bautismo de la Rus’-Ucrania (en 988 con el príncipe de Kiev Vladimiro el Grande), la Unión de Brest, es sin dudas, el más grande acontecimiento de toda la historia de la Iglesia de Ucrania, y en alguna medida de todo el cristianismo de Europa Oriental.
Esta Unión tuvo por cuatro siglos una gran influencia en la historia ucraniana, en el campo religioso, cultural y socio-político. Y por esto la Unión del 1596 suscita constantemente muchos intereses, aunque los juicios no son siempre uniformes.
La Unión no era algo nuevo para la Iglesia de Kiev, que se convirtió al cristianismo cuando la Iglesia era todavía unida, sin divisiones. La división vendrá después. Así pues, la Unión de Brest era solo un retorno de la metropolía de Kiev a la misma Iglesia, a la cual pertenecía antes del cisma (1054). Se podría decir que no era ni siquiera un retorno, sino más bien, la renovación de una unidad olvidada, casi dormida, porque la Iglesia de Kiev no se separó nunca formalmente de la Iglesia Universal de Roma. Fueron las situaciones políticas desfavorables, entre las cuales debió desenvolverse, y especialmente, la presencia de los metropolitas griegos, mandados desde Bizancio, los que causaron la separación y el alejamiento de la metropolía de Kiev de la Iglesia de Roma, la cual no fue nunca ni desconocida ni enemiga. En cada siglo tenemos ejemplos de las relaciones entre la Iglesia de Kiev y la de Roma.
1075: El Papa Gregorio VII envió una corona al príncipe di Kiev, Iziaslav, reconociéndole el título de rey.
1090-92: Kiev celebra el traslado de las reliquias de San Nicolás de la ciudad de Mir a la ciudad italiana de Bari. La fiesta viene incluida en el calendario litúrgico. Esto ocurrió sin la aprobación de Bizancio, que consideró aquel suceso un luto, mas que una fiesta.
1147: La consagración como metropolita de Kiev de Clemente Smoliatyč viene a través de la imposición de las reliquias de San Clemente, Papa.
1215: Son invitados a participar del Concilio Lateranense los representantes de Kiev, que no pudieron ir por la situación política desfavorable.
1245: Durante el Concilio de Lyón estuvo presente el metropolita de Kiev, Pietro Akerovyč.
1253: El delegado del Papa, Opiso, corona al príncipe de Halyč y de Volynia, Danilo.
1418: El metropolita de Kiev, Gregorio Tsamblak, participa en el Concilio di Constanza.
1439: El metropolita de Kiev y futuro cardenal, Isidoro, participa con todos los observadores de la Iglesia bizantina, al Concilio de Florencia y firma con todos las actas.
Los metropolitas Gregorio II (1458-1472), Misail (1474-1480) y José Bulharynovyč (1498-1501) continuaron los contactos con Roma.
Y es por esto, que la idea de una nueva Unión con al Iglesia Universal no era lejana a los fautores de la Unión de Brest. No veían en esta unión sólo una ayuda, sino que deseaban la unidad de la Iglesia a la pertenecía antes la metropolía de Kiev. Algo que deberían haber deseado todos aquellos que se habían alejado de ella, si querían ser fieles al mandato de Cristo: 'Y habrá un solo rebaño y un solo pastor' (Jn 10, 16).
Los preparativos para la Unión. A inicios del año 1580, el príncipe Costantino di Ostroh habló con el Nuncio Apostólico en Varsovia (Bolognetti) incluso antes que con los obispos mismos, y después, con el legado del Papa para Europa Oriental don Antonio Possevino. Estos escribieron que el príncipe Costantino estaba 'dispuesto a dar su vida' por la Unión.
Los obispos de las metropolías de Kiev y de Halyč reunidos en el Sínodo de 1590, discutieron sobre la Unión de las Iglesias, porque la Iglesia de Kiev atravesaba una gran crisis y sentía más que nunca la necesidad de unirse a la Iglesia Universal. No podía salir de la crisis por su cuenta y no podía esperar ninguna ayuda de la vecina Iglesia de Bizancio. Por lo tanto, los obispos, guiados de un sentido de gran responsabilidad, se dirigieron directamente a Roma esperando encontrar esa ayuda que buscaban desesperadamente. En su declaración decían: 'con la ayuda de Dios deseamos que el único supremo pastor y verdadero sucesor de San Pedro en el trono de Roma, sea nuestro pastor y cabeza... Sabemos que esto aumentará la gloria de Dios en su Iglesia... Pero queremos también que la Santa Sede asegure y deje intactos, y no cambie nuestros ritos y tradiciones, es decir la liturgia y todas las rúbricas de nuestra Iglesia Oriental, así como las conservó de tiempo inmemorial. Del rey esperamos que vengan asegurados nuestros privilegios, y libertad'.
Durante el siguiente Sínodo del 1591 ellos tomaron muchas otras decisiones, que fueron agrupadas en los así llamados 'artículos'. En el mismo año el obispo de Luts’k, Cirilo Terlets’kyj, se dirigía a menudo a Varsovia y a Cracovia para discutir con las personalidades eclesiásticas y del gobierno las decisiones tomadas durante el Sínodo.
Después de estos encuentros el rey Segismundo III emitió dos solemnes proclamas el 18 de marzo y el 18 de mayo de 1592 en ucraniano, en las cuales prometía en su nombre y en el de sus sucesores 'la misma libertad, que la que gozan el clero de rito romano y otros privilegios más'; además garantizaba 'la protección para todos los obispos que fuesen unidos al Papa de Roma y hayan reconocido su autoridad'.
Los obispos hablaron de nuevo de la Unión con la Iglesia Apostólica durante el Sínodo celebrado en marzo de 1594 y prepararon un nuevo documento con el deseo de unirse 'para ser obedientes al visible Pastor de la Iglesia de Dios, a quien pertenece el primado... con tal que sean conservados todos nuestros ritos y ceremonias... y santísimos sacramentos'.
El documento fue firmado por el metropolita de Kiev, Miguel y por los obispos: Ipazio Potij, Cirilo Terlets’kyj, nuevo obispo de Polots’k – Gregorio Ivanovyč, Dionisio Zbirujs’kyj, Leonzio Pel’čyts’kyj y el archimandrita de Kobryn’ – Giona Hohol. Fueron elaborados también los primeros 10 artículos, firmados por 5 obispos. Estas peticiones fueron reelaboradas ampliamente el año siguiente en 33 artículos que fueron firmados por el metropolita y por otros 4 obispos.
'Artículos' o peticiones del episcopado de Kiev. Los delegados de las metropolías de Kiev y de Halyč pidieron a la Sede Apostólica y al rey de Polonia que les fueran restituidos los derechos necesarios para que la Iglesia ucraniano-bielorrusa, en unión con Roma, pudiese existir y crecer. Estos artículos serían después la base de la Unión de Brest y una de las razones más importantes de su éxito; fueron la defensa de la Unión cuando sus adversarios intentaron todo para liquidarla.
La metropolía de Kiev y la de Halyč tenían estos derechos en el pasado, y según las palabras del Nuncio Apostólico Germanico Malaspina, era solo cuestión de restitución, porque 'no tienen nada contra la doctrina de la Iglesia y son razonables y lógicos', algo que el mismo Papa, Clemente VIII, confirmó.
El 2 de agosto de 1595 el rey Segismundo III aceptó todos los artículos con otras peticiones de los obispos. A pesar de su buena voluntad y su empeño, el rey no logró elevar a los obispos de la metropolía de Kiev a la dignidad senatorial a la par de los obispos de rito latino, porque el Senado no estuvo de acuerdo.
Los obispos ucranianos en Roma. El 22 de junio de 1595 todos los obispos de Kiev y de Halyč firmaron una carta al Papa Clemente VIII, en la cual se declararon listos para firmar la Unión de las Iglesias y aprobaron la decisión de mandar a Roma para las tratativas a los obispos Ipazio Potij y Cirilo Terlets’kyj.
Los dos delegados llegaron a Roma el 15 de Noviembre de 1595 donde, después de largas tratativas y en presencia de muchos representantes de la Curia Romana, declararon su fe y fidelidad delante del Papa Clemente VIII el 23 de Diciembre de 1595. El Papa promulgó un edicto que comienza con las palabras 'Magnus Dominus et laudabilis nimis', con el cual anunció la Unión de las metropolías de Kiev y de Halyč con la Iglesia Universal y aprobó los artículos de la jerarquía de Kiev. Además, con la carta apostólica 'Decet Romanum Pontificem' del 23 de Febrero de 1596 el Papa dio a la Iglesia ucraniana-bielorrusa el más grande de todos los privilegios, que tienen sólo los patriarcas orientales, es decir, el derecho de nombrar, ordenar y entronizar a los obispos y metropolitas. Solo que estos últimos debían ser confirmados por la Santa Sede.
El Sínodo de Brest. Después del retorno de los delgados de Roma (Ipazio Potij e Cirilo Terlets’kyj), il 16 de Octubre de 1596 en la ciudad de Brest se celebró un Sínodo, que, desgraciadamente se dividió en dos bandos opuestos. El príncipe de Ostroh, Costantino, contrario a la Unión, tenía de su parte al obispo de Peremyšl, Zacarías Kopystens’kyj y al de Lviv, Gedeón Balaban, con la mayor parte del clero y de la aristocracia.
Se expresaron a favor de la Unión el metropolita de Kiev y de Halyč, Miguel Rahosa, y otros cinco obispos: Ipazio Potij (de Volodimir), CiriloTerlets’kyj (de Luts’k), Gregorio Herman (de Polots’k), Jonás Hohol (de Pins’k) y Dionisio Zbirujs’kyj (de Cholm), con los archimandritas y una parte del clero y de la aristocracia.
El Sínodo aprobó la Unión y con la carta pastoral del 18 de Octubre de 1596 anunció este acto a todo el pueblo. El rey de Polonia, Segismundo, con una proclama del 15 de diciembre de 1596, en lengua ucraniana y polaca, ordenó respetar la Unión; el Papa la ratificó el 18 de enero de 1597.
Observaciones generales. Toda la jerarquía de las metropolías de Kiev y de Halyč tomaron parte en los preparativos del acto de Unión con la Iglesia de Roma. Las firmas con los sellos respectivos (incluso de los obispos disidentes, Zacarías Kopystens’kyj (de Peremyšl) y Gedeón Balaban (de Lviv) se encuentran en los documentos de 1595 y 1596. Desgraciadamente, los dos últimos después se retractaron de su decisión, aún cuando el obispo de Lviv, Gedeón Balaban, estaba entre los primeros fautores de la Unión.
La jerarquía de Kiev y de Halyč han tomado por su cuenta la decisión de unirse a Roma, sin presiones o ayuda personal de otros funcionarios de la Iglesia o la autoridad civil.
Los obispos buscaron la Unión no por intereses personales. No consiguieron ningún beneficio temporal, sino todo lo contrario. Algunos perdieron todos sus bienes y corrieron graves peligros (el atentado contra el metropolita de Kiev Ipazio Potij, y el asesinato del obispo de Polots’k, San Giosafat). Todas las peticiones que presentaron a la Sede Apostólica y al rey de Polonia, tenían por fin no los propios títulos, sino el bien de la Iglesia.
Los obispos llegaron a la Unión autónomamente sin pedir el beneplácito del patriarca de Bizancio, porque él estaba 'en manos de los paganos', como escribieron en su declaración final en el Sínodo de Brest.
La jerarquía no tenía ninguna intención de alejarse de la Iglesia Oriental: querían ser parte de ella. En el artículo n. 31 los obispos pusieron esta cláusula: 'Si con la ayuda de Dios un día nuestros hermanos de la Iglesia Oriental se uniesen a la Iglesia de Occidente y después por un acuerdo recíproco de toda la Iglesia se cambiase o retocase la disciplina o las ceremonias de la Iglesia griega, también nosotros quisiéramos participar como pueblo en el mismo rito y fe, porque se trata de cuestiones comunes a todos nosotros'.
Siguiendo el ejemplo de la Unión de Brest, a la Unión adhirió Užhorod en el 1646, Alba Giulia (Rumania) en el 1698, la ex Yugoslavia a principios del siglo XVII (1611).
Durante los 400 años la Iglesia de Kiev y de Halyč, unida a Roma, ha tenido muchas víctimas y grandes persecuciones. Pero la Unión no fue destruida y con la libertad de religión en la segunda mitad del siglo XVIII casi todas las metropolías se unieron a la Santa Sede. En el 1766 eran cerca de 10.000 parroquias en el territorio de Kiev, y solo 300 no unidas, de las cuales solo cerca de 30 en la región de Kiev.
Después de las persecuciones de fin del siglo XVIII (Catalina II), especialmente después de la liquidación de la Unión en el 1839 (Nicolás I) y 1875 (Alejandro II) y 1946-50 (Stalin), las parroquias unidas a Roma eran muy inferiores en número. Pero ahora, la situación está cambiando y se espera que serán más numerosas cuando las Iglesias se unan.





jueves, 11 de septiembre de 2008

Apostolado



Nuestro Muy queriodo obispo Valerian + en el apostolado diario que con sus sacerdotes recorren el territorio de la diocesis de San Vicente, el amor y la piedad son caracteristicas inalterables en él.
Pidamos que Dios lo proteja